miércoles, 23 de septiembre de 2009

Hermanos





Hermanos... uno no los pide, llegan solitos y pareciera que vienen a amalograr la linda vida que uno lleva hasta ese momento. Pero yo pude descubrir que esa frase no se aplica a lo que yo siento y pienso.

Para mí cada uno de mis 3 hermanos son especialmente distintos.

Andrea, por ejemplo, con sus 18 años, me ha enseñado muchísimas cosas que yo nunca aprendí con el paso de los años. puedo subestimarla mil veces, pensando que como es menor que yo no entiende mil cosas que podrían pasar o simplemente piensa distinto porque no le tocó a ella vivir ciertas cosas, pero agradezco que sea así, me enseña cada vez que hablo con ella que tengo a alguien en quien confiar, en quien apoyarme y que nunca me va a dar la espalda. De hecho que existen peleas, algunas nos han llegado a distciar por un tiempo, pero para nada puede ser más fuerte que el amor que nos une. Mi enana siempre está ahí ya sea para reclamarme las estupideces que a veces hago o para festejar conmigo las cosas buenas que pasan en todo momento.

Javier, de 6 años, es la alegría personificada. Siempre con la sonrisa en los labios, siempre con ánimos, corriendo, saltando, jugando, trae una paz que nunca había percibido en nadie. El simple hechi de que venga corriendo y me dé un abrazo y un beso en las mañanas hace que el día para mí ya sea bueno. Es sensible, no le gusta oír peleas, cuando para algo que no le gusta solo se tapa los oídos y empieza a gritat, esa es su forma de defenderse y creo que empezaré a adoptar esa actitud ya que no es fácil escapar de las cosas malas que pasan a nuestro alrededor, deberíamos aprender de los niños que muchas veces son más astutos y piensan mejor que nosotros.

Sophia, la nena de 2 años es un sol naciente. Tiene una sonrisita preciosa que me hace enamorarme de ella cuando la veo. No vivo con ella, ya que vive en Estados Unidos, pero cada vez que la veo siento el lazo que nos une, ella me reconoce porque siempre está viendo fotos míasy sabe que no soy alguien extraño. Es una preciosura andante la gordita. El escucharla decir mi nombre por teléfono es maravilloso, me hace sentir emoción porque está creciendo y dentro de poco irá al colegio y empezará a aprender muchas cosas que la ayudarán a afrontarse a la vida.

Aparte de ellos existen 2 personitas más que los considero como mis hermanos: Alex y Mariana. Son mis primos pero los quiero tanto que tienen un lugar en mi corazón tan especial como mis hermanos. Son 2 personitas maravilloras, que me alegran la vida cada vez que los veo o simplemente los escucho. Alex es el inteligente de la casa, el siempre tiene la razón en todo, es súper juguetón y se gana facilmente el cariño y el respeto de todo el que lo rodea con tan solo 7 años, y Mariana, la última pequeña alegría que llegó a la casa, es súper linda, cachetona como ella sola, está soltando sus primeras palabritas o bueno balbuceando sus primeras cositas. Escucharla hace que mi corazón salte de emoción y trato de no perderme ningún momento de su creciemiento.

Estas 5 personitas llenas mis días de amor, siento que más que mis hermanos son como mis hijos, los quiero proteger contra cualquier maldad que podría aparecer, los quiero apachurrar cada vez que los veo, quiero que sientan la confianza de incluirme en sus vidas y que me consulten en algún momento de duda durante sus vidas. Soy mayoy que ellos y mi trabajo en esta vida es protegerlos.

Los amo mis niños, nunca lo duden. Ivette está aqui para lo que necesiten.

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