Mañana es mi graduación. Después de largos 4 años de darle duro, por fin veo los frutos. Me parece increíble que este día tan esperado (desde que entré al Cordon creo) ya haya llegado por fin.
Me emociona pensar que las personas que más quiero estarán ahi... aunque va a faltar una en especial, que yo se que me acompañará en el corazón. Imaginarme que camino por el estrado, que me estregan la medalla y el diploma... Me quita el sueño, en serio.
Escucho hablar a otras personas de ese momento y no siento la emoción que yo tengo desde que sustenté mi tesis. No entiendo como un solo acontecimiento puede causar diferentes sentimientos.
Me siento ansiosa. Mi momento va a ser el discurso, cuando tenga la atención de todo el auditorio. Trataré de no estar tan nerviosa, de que no se me note en la voz por lo menos, y pensaré de que después de eso alguno que otro se acordará de la chatita que dió el discurso. En verdad eso no me importa, ya que para mí significa mucho hacerlo, me hace sentir que las mejores cosas de la vida, son las que nos cuentan. (No hubiera podido preparar el discurso sin ayuda, por eso lo veo más que nada como "trabajo en equipo", siempre será así.).
Bueno seguiré preparandome mentalmente para ese momento, no sin antes pedirle a Dios que no me abandone y que me ayude con un poco de serenidad, que es lo que necesito en este momento con mayor urgencia.
Me emociona pensar que las personas que más quiero estarán ahi... aunque va a faltar una en especial, que yo se que me acompañará en el corazón. Imaginarme que camino por el estrado, que me estregan la medalla y el diploma... Me quita el sueño, en serio.
Escucho hablar a otras personas de ese momento y no siento la emoción que yo tengo desde que sustenté mi tesis. No entiendo como un solo acontecimiento puede causar diferentes sentimientos.
Me siento ansiosa. Mi momento va a ser el discurso, cuando tenga la atención de todo el auditorio. Trataré de no estar tan nerviosa, de que no se me note en la voz por lo menos, y pensaré de que después de eso alguno que otro se acordará de la chatita que dió el discurso. En verdad eso no me importa, ya que para mí significa mucho hacerlo, me hace sentir que las mejores cosas de la vida, son las que nos cuentan. (No hubiera podido preparar el discurso sin ayuda, por eso lo veo más que nada como "trabajo en equipo", siempre será así.).
Bueno seguiré preparandome mentalmente para ese momento, no sin antes pedirle a Dios que no me abandone y que me ayude con un poco de serenidad, que es lo que necesito en este momento con mayor urgencia.
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